Publicado en DUA, Educación Infantil, Método Montessori

Educación Infantil. DUA y Método Montessori

Imágenes propias: formación para el CEFIRE de Elda y fotografía del aula de AyL del CEIP 9 d’octubre (Alcàsser, València).

En las formaciones sobre la instrucción multinivel son frecuentes las dudas acerca de cómo implementarlo y que sea compatible con programas que se están llevando a cabo en el centro. Estas cuestiones nos ayudan a reflexionar sobre el Diseño Universal para el Aprendizaje y su práctica. Por ello, quiero compartir una reflexión sobre la compatibilidad de la instrucción multinivel y el método Montessori.

Antes de comenzar, me gustaría señalar que conozco este método por las lecturas realizadas sobre la temática (incluida biografía de María Montessori) y la puesta en práctica con los alumnos de Educación Infantil que atiendo como personal especializado de apoyo a la inclusión. No obstante, carezco de la habilitación en Educación Infantil. Con todo esto quiero decir que, siendo una defensora y seguidora de Montessori, no me considero experta en este tema y, por tanto, el artículo debe entenderse como una experiencia de investigación-acción a nivel de usuario más que un artículo de divulgación escrito por un experto en la materia. Dicho esto, se admite cualquier sugerencia a mi humilde aportación sobre el método Montessori.

¿Todo lo que trabajemos a lo largo de un curso escolar debe responder al DUA? Es decir, el enfoque de aprendizaje de infantil es totalmente diferente al de primaria. No siempre trabajamos con UUDD o proyectos, nuestra visión globalizadora nos permite poner en práctica diferentes metodologías activas a la vez. Por tanto, si tengo sesiones de mi jornada dedicadas al método Montessori, donde las actividades se presentan con diferentes niveles de complejidad y abiertas para dar respuesta a los intereses de los niños y a su pleno desarrollo, ¿cómo plasmo dicha organización en la plantilla «planificar la sesión multinivel en 5 minutos» o en el modelo de estructuras de tareas del diseño del DUA? Pues este método abarca un sin fin de objetivos.

DUA es una manera de estructurar y organizar todas las estrategias que podemos aplicar en clase para asegurar la atención de todo el alumnado, clasificadas en los tres principios: implicación (motivación), representación, expresión y acción. 

La estructura DUA te permite secuenciar una Unidad Didáctica. La plantilla de «planificar la sesión multinivel en 5 minutos», como su nombre indica, ayuda a planificar una sesión dentro de la Unidad Didáctica, no a programar toda la unidad. 

Montessori era maestra de Educación Especial y diseñó todo un abanico de ejercicios y secuencias de desarrollo de los mismos para adquirir conceptos básicos y destrezas, con unos criterios que otras metodologías han utilizado o que podemos intuir que han tomado como inspiración. Me atrevería a decir que, por la manera de presentar y organizar el material en orden, así como la importancia que se le da a que los niños aprendan a recoger y guardar una actividad cuando la han finalizado, me parece similar al sistema utilizado en el programa TEACCH (para saber más, consulta el artículo publicado en este blog «Intervención especializada: metodología TEACCH»). Por tanto, el método Montessori es compatible con otros programas. Se basa en el diseño de ejercicios y, especialmente, de los materiales y cómo se presentan al niño para que le supongan un reto y potencien su inquietud y exploración del entorno. 

Además, los 3 principales objetivos del método Montessori comparten puntos en común con los principios del DUA: 

  • Facilitar el desarrollo de la personalidad única del niño (en DUA el objetivo es potenciar el máximo desarrollo y talento de todos los estudiantes, independientemente de su nivel académico).
    • Ayudarle a ajustarse bien social y emocionalmente y a crecer como un niño feliz y físicamente fuerte (en DUA se corresponde con los principios de implicación así como de expresión y acción).
    • Ayudarle a que le sea posible desarrollar su capacidad intelectual plena (en DUA se relaciona con el principio de representación, concretamente con la etapa de “internalización” donde da lugar a la fase de comprensión). 

Además, el método Montessori ofrece a cada niño el juego o los materiales en función del período en el que se encuentre, ya que María Montessori diferenció entre 6 periodos sensitivos: sensibilidad al orden, al lenguaje, a caminar, a los aspectos sociales de la vida, a los pequeños objetos y a aprender a través de los sentidos . «El progreso de cada niño se considera como algo único, pues el niño sigue a su maestro interior» (Muñoz, B; 2018, pp 35). Para más datos, las escuelas Montessori apuestan por establecer grupos con niños de tres edades para fomentar la cooperación, la autonomía, el aprendizaje colaborativo y la responsabilidad. Esto requiere facilitar un ambiente (diseñar actividades) preparado para que puedan participar los niños de todos los niveles.

La filosofía Montessori defiende tanto en la diversidad de niveles en una clase porque considera que no existe un desarrollo gradual de las capacidades de los niños, sino cuatro planos de desarrollo no lineales, pero que forman parte de un proceso indivisible (Muñoz, B; 2018, pp 40).

Personalmente (puedo estar equivocada, pero he estudiado y sigo formándome en la metodología Montessori), diseño materiales y ejercicios partiendo de los principios y criterios que dicta esta filosofía. Estos los integro al proyecto que estoy desarrollando con los alumnos.

Para ello, es importante conocer la diferencia entre ejercicios, actividades y tareas (véase artículo publicado en este blog «Ejercicios, actividades y tareas»). Los ejercicios son repetitivos y mecánicos dirigidos a adquirir conceptos básicos y destrezas. Son importantes, pero requieren únicamente del procesamiento de orden inferior. Además, no es necesario que estén directamente relacionados con la temática del proyecto. Así pues, siguen siendo abiertos a los intereses de cada alumno/a. Sin embargo, las actividades sí deben estar enfocadas a desarrollar la tarea o el producto final. Pero, en esto también coincide con el método Montessori en el cual estas actividades y tareas deben tener un significado y repercusión en el contexto cercano del niño.

Entonces, si preparamos sesiones de ambiente para trabajar a través de los sentidos, ¿la tarea sería «desarrollar los 6 sentidos»? ¿Diseño una sesión o lo generalizo para todo el año?

Un taller sensorial entra en la categoría de ejercicios, pues se trata de experimentar a través de los sentidos y de la manipulación (opción de representación). El objetivo es recordar la textura y el trazo, así como comprender cómo actúa dicho objeto ante ciertos movimientos; lo cual le permite crear un conocimiento del espacio y volumen que ocupa (razonamiento matemático primario no verbal). En estos ejercicios se trabaja el procesamiento cognitivo inferior. Es la base para poder desarrollar actividades y poder resolver situaciones-problemas del contexto real y cotidiano (tarea). 

Ahora la pregunta es: ¿Quiero dotar al taller de una tarea final? Esto es opcional. La tarea debe tener un significado social relevante o una solución a un problema del contexto cercano del niño. Puedes crear sesiones de actividades que conduzcan a una tarea o producto final y dejar otras sesiones para talleres de ejercicios por ambientes: taller sensorial, psicomotricidad, estimulación de habilidades metafonológicas, etc. 

En este caso, la plantilla «planificar la sesión multinivel en 5 minutos» está indicada para las sesiones de actividades, como su nombre indica. La plantilla corresponde a una sesión, por tanto, completarás tantas como sesiones tengas programadas.

Se podría decir que la Escuela Montessori defiende el juego libre, pero ofreciendo unos materiales ordenados y limitados para que el niño elija según sus intereses, tal y como se ofrece en la instrucción multinivel. De esta manera se contribuye al fomento de la motivación intrínseca de los niños y su capacidad para resolver problemas y pensar por sí mismos, capacidades necesarias para resolver actividades. Además, según Beatriz Muñoz autora del libro Montessorízate: «el entorno Montessori desarrolla la autonomía de los niños, les hace sentirse capaces y que forman parte de la familia o de su clase, se les alienta a participar cuando se toman las decisiones que les afectan» (pp.38). ¡Esta es la Inclusión Educativa que queremos alcanzar!

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Si surgen más dudas o reflexiones, compártelas en comentarios para que podamos debatir sobre ello. Este blog se enriquece de vuestras aportaciones. Gracias.

Referencias en el texto:

Muñoz, B. (2018). Montessorízate. Criar siguiendo los principios Montessori. Grijalbo.

Britton, L. (2017). Jugar y aprender con el método Montessori. Guía de actividades educativas desde los 2 a los 6 años. Barcelona: Paidós educación.


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