Publicado en eduLAB, Infografías, neurociencia

EduLAB webinar: ¿Cómo aprende el cerebro? Evidencias para construir un Proyecto Educativo del s.XXI.

El pasado 4 de junio disfrutamos de la charla con Héctor Ruiz organizada por eduLAB. La temática era la educación basada en evidencias científicas sobre cómo aprende el cerebro. Este no es un tema baladí y suele crear controversias entre los docentes: ¿nos basamos en metodologías fundamentadas científicamente o nos dedicamos a la investigación-acción de manera individual y fortuita planteando unos objetivos, buscando información y reflexionando sobre ello?

Lejos de querer reabrir un hilo de discusión, comparto en esta publicación las ideas que se trataron en el webinar y que deben guiar el desarrollo del Proyecto Educativo del Centro -PEC-, dado que es un documento donde se debe plasmar la cultura de la comunidad educativa y las bases de la práctica educativa del claustro.

Antes de iniciar la lectura, nos ponemos en antecedentes:

EduLAB organizó este encuentro que se transmitió en formato de webinar. EduLAB está fundada por dinamizadores de los Equipos de Transformación de cada uno de los centros educativos de las localidades de Manises y Xirivella. Todos ellos participan en el proyecto de transformación educativa y revisión de los Proyectos Educativos de Centro. Asimismo, en su página web se ofrece documentales de guía y descarga para la transformación educativa que desde aquí recomendamos consultar.

El entrevistado es Héctor Ruiz (en twitter le encontraréis por @hruizmartin) es Director en International Science Teaching Foundation (Universidad de Barcelona). Actualmente se ha publicado su libro ¿Cómo aprendemos? Una aproximación científica al aprendizaje y la enseñanza, lectura que recomendamos para este verano de reflexión y actualización docente para la vuelta a la nueva normalidad escolar.

Los recursos que comparto aquí son: el enlace a la entrevista y la infografía de la misma.

Cartel del anuncio.

Entrevista eduLAB charla con Héctor Ruiz

Imagen de la infografía que se puede descargar en el botón de abajo.
Infografía de la charla que se puede descargar en el botón de abajo habilitado para ello.

Comencemos:

SESGO DE CONFIRMACIÓN VS. ANÁLISIS CIENTÍFICO

El sesgo de confirmación (Cathcart, P. , 1960) es una teoría que describe cómo somos capaces de recordar con mayor facilidad aquella información que confirma las propias creencias. Pero, no solo impide recordar mejor estos datos favorables a nuestros esquemas mentales, sino buscar y considerar de forma más intensa y selectiva aquella información o hechos que respalden nuestro parecer. Este sesgo impide mirar las situaciones con objetividad y se convierte en un prejuicio para evitar entrar en contradicción con nosotros mismos. Dicho con otras palabras, el cerebro superviviente huye de contenidos que puedan ocasionarnos disonancia cognitiva en un intento de mantener un equilibrio mental.

En la práctica se traduce a «llevo años haciéndolo de esta manera y siempre me ha funcionado» o «esto se ha hecho así toda la vida» que nos impide plantearnos nuevas perspectivas.

Por el contrario, el análisis científico permite sistematizar nuestra experiencia personal dando mayor valor y peso a la evidencia. Buscar estudios que avalen o desmonten los métodos didácticos que pretendemos desarrollar para garantizar su vida a lo largo de los cursos académicos y extensión a todos los niveles educativos. De nada sirve cambiar de metodología cada 2-3 cursos o que se emplee en un solo nivel educativo. Se debe prolongar su práctica a lo largo de la escolaridad para afianzar los beneficios que ofrece y garantizar la igualdad de oportunidades de todos los estudiantes.

APRENDIZAJE Y MEMORIA

«Aprendemos conectando lo que ya sabemos con lo que estamos aprendiendo».

Héctor Ruiz

Aprender es dar significado a aquello que estamos aprendiendo. Por ello, desde este blog se propone el trabajo por proyectos teniendo como meta una tarea final. ¿Por qué? Pues porque el aprendizaje es significativo al tener influencia en el contexto.

Además, cuánto más significado tenga dicha tarea, más nos involucramos e investigamos sobre ello. Esto hace que, a su vez, cuanto más sabemos de algo, más conexiones realizamos. Pero, además hay dos claves más en el aprendizaje:

-Para que sea duradero se necesita tiempo y oportunidades.

-Para aprender la experiencia afectiva es relevante.

La memoria siempre ha estado asociada al aprendizaje, pero la memoria no es simplemente un mecanismo para recordar datos almacenados, sino que existen diferentes sistemas de memoria que se activan y se apoyan en conocimientos previos. Entonces, el aprendizaje es la conexión de conocimientos y así es lo que afirma la evidencia científica.

Por ello, Héctor Ruiz propone trabajar conectando a los diferentes estudiantes para que compartan sus conocimientos. Una propuesta es el trabajo cooperativo, metodología que destaca por la consecución de objetivos comunes, agrupación en equipos heterogéneos y obtención de una calificación común, pero con una evaluación del aprendizaje individual.

No obstante, Héctor Ruiz remarca que «el mejor método es el que alcanza el objetivo». Por tanto, debemos establecer las metas que pretendemos que nuestros alumnos alcancen para aplicar la metodología idónea para ello.

MOTIVACIÓN

En la entrevista, Héctor Ruiz diferencia entre tres tipos de motivación: innata, aprendida y añade el concepto de «autoeficacia».

Motivación innata: lo hago porque me gusta.

Motivación aprendida: creo que soy capaz de hacerlo (capacidad para marcarse metas).

Autoeficacia: enseñar estrategias.

En la publicación «DUA y tecnología» se dan unas pequeñas pinceladas sobre la motivación.

“Solo se puede aprender aquello que se ama” dice Francisco Mora (2017). Y es cierto, prestamos atención hacia estímulos que despiertan nuestro interés. Pero, la motivación implica más acciones que simplemente el captar el interés: hay que mantenerlo.

La psicología estudia la motivación para comprender cómo aparece, se desarrolla e influye en nuestro aprendizaje. Gracias a autores como Deckers (2001), Fernández-Abascal (2001) y Palmero (2005) sabemos que la motivación se compone de las siguientes fases explicadas de manera simplificada: Aparición y percepción del estímulo, selección de metas para llegar al objetivo, conducta motivada y valoración del resultado. En este último punto, el individuo evalúa si los resultados han sido positivos o negativos. En función de ello, la próxima vez que se enfrente a un estímulo similar planteará la misma conducta motivada o, por el contrario, modificará las acciones para acercarse a su objetivo.

Además, Fernández-Abascal añade el elemento clave de la “intención” como autorregulador: a mayor lejanía entre el estímulo y el objetivo, el interés pierde valor. Entonces, ¿cuál es el punto óptimo entre la activación del estímulo y el rendimiento? Pues la Ley Yerkes-Dogson intenta explicar cómo un objetivo demasiado lejano o próximo puede hacer perder el interés y al revés, un objetivo fácilmentre alcanzable sufre el mismo efecto. Sin embargo, si el individuo es capaz de planificar pequeñas metas para acercarse, el rendimiento se halla en el punto óptimo. Esta Ley también explicaría la atención.

Asimismo, la motivación se clasifica entre motivos innatos/biológicos que están dirigidos a satisfacer las necesidades fisiológicas básicas y los motivos aprendidos, también conocidos como sociales. Estos se adquieren mediante el aprendizaje de las normas cívicas y sociales. Estas motivaciones dependen de la personalidad de cada individuo. Así pues, hay cuatro tipos de motivo: de logro, de poder, de afiliación e intimidad; así como de autorrealización.

Cuando se trata de estudiar, ¿qué motivación se activa: la innata o la aprendida? Está claro que la segunda y, por lo que su propio nombre indica, debe enseñarse y aprenderse. No aparece de manera innata, sino que desde la escuela debemos trabajarla. Por tanto, si la red neuronal del compromiso no la hemos activado previamente, difícilmente podremos hacerlo con la enseñanza a distancia.

Por el contrario, será muy fácil si los estudiantes están habituados al trabajo cooperativo, a estudiar con paisajes de aprendizaje y a utilizar estrategias del emprendimiento tales como el método Kanban.

CARGA COGNITIVA

La carga cognitiva es una una teoría relacionada con la capacidad de procesamiento. Resulta muy interesante conocerla, con lo cual he preparado un post dedicado exclusivamente a ello.

La carga cognitiva es el fenómeno que ocurre cuando la carga del contenido es superior a la capacidad de procesamiento.

Existen 3 clases de carga cognitiva: extrínseca, intrínseca y relevante.

Extrínseca: carga cognitiva generada por la forma en que es presentado el material.

Intrínseca: dificultad del contenido influenciado por el conocimiento previo.

Relevante: el trabajo de integrar el contenido nuevo con el previo, creando un almacén permanente de conocimiento.

Cuando la carga cognitiva es alta, la memoria a largo plazo no es utilizada, por lo que el aprendizaje no se afianza.

Si te ha sido útil la información, compártela respetando el código creative commons. Recuerda: construir la Escuela Inclusiva es una tarea de todos y todas; y reconocer la autoría de la obra es nuestra obligación y un derecho del autor. Gracias.

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